Nace en Alcoi en 1935 y se incorpora al mundo de la música, como sucede frecuentemente en el ámbito valenciano, a través de la banda de su pueblo, la Primitiva de Alcoi, la trompa fue el instrumento con el que inició su andadura musical.
Pese a su brillante carrera, como compositor, Blanquer nunca renegó de sus orígenes, intentando en todo momento dignificar la música para banda.
Ya en 1976 en una conferencia ofrecida en Madrid declaró:“Creo poder afirmar que la única cultura artística que hoy en día se recibe en no pocas poblaciones españolas viene a través de las bandas de música, esas entrañables agrupaciones que cuentan con la admiración y el fervor popular, generoso y espontáneo, y también con la indiferencia de la intelectualidad musical, pero que realizan una misión que no cumplen otros organismos”.
Poco han cambiado las cosas desde 1976 y Don Amando seguiría seguramente con su amabilidad, modestia y simpatía clamando a las autoridades por nuestras bandas de música. Desgraciadamente una trombosis cerebral nos arrebató a Don Amando un 7 de Julio de 2005 a los 70 años.
Con Blanquer perdimos a uno de los compositores más importantes de la música española de la segunda mitad del siglo XX.
1er Movimiento
Allegro
2º Movimiento
Andante
3er Movimiento
Allegro
Intérprete: Banda Sinfónica Municipal de Madrid
Director: Enrique García Asensio
Editada: Piles Editorial de Música
CONCIERTO PARA BANDA
La importante influencia de haber recibido su primera educación musical en una banda de música, llevó a Blanquer a tener un perfecto conocimiento de los instrumentos de viento, y esto da lugar a una gran producción de obras dedicadas a este tipo de formaciones musicales.
Su producción bandística la podriamos dividir en dos partes. Una la dedicada a la fiesta, donde estaría una importante colección de marchas moras y cristianas así como pasodobles, de una gran calidad artística. La segunda sería su producción para ser interpretada en concierto y de esta sección destacaremos su Concierto para banda compuesto en 1971 y ganador ese mismo año del prestigioso premio maestro Villa. En 1981 esta obra fue elegida como pieza obligada en el prestigioso certamen internacional de bandas de música de Kerkrade (Holanda).
La obra se estructura en tres movimientos como el concierto clásico allegro-andante-allegro. El primer allegro, colorista y muy expresivo, es calificado por el autor de “impresionista”, el segundo movimiento, andante, es una coral y fuga con un interludio y el tercer movimiento, allegro, es una marcha de aire brillante y vivaz.