Waignein nace en la localidad Belga de Mouscron el 28 de Enero de 1942, en el seno de una familia con tradición musical. Su padre tocaba en la banda de la localidad natal del compositor y fue quien lo inició en el mundo de la música alentándole a estudiar y tocar en la banda de su pueblo la trompeta.
Ha sido galardonado con numerosos premios internacionales que reconocen su buen hacer compositivo que abarca desde su música dedicada a la pedagogía, música de cámara, vocal, orquestal y para banda.
Su obra es interpretada principalmente en Europa, aunque últimamente esta siendo interpretado por agrupaciones de Estados Unidos, Japón Canadá y Australia. Su catálogo actual se compone de más de 400 obras editadas y numerosos discos compactos que recogen interpretaciones de sus obras por agrupaciones de gran prestigio. Igualmente podemos decir que su figura es muy apreciada en el panorama internacionalde la música y es solicitada su presencia tanto para dirigir grandes agrupaciones orquestales o bandísticas, así como para formar parte como jurado de importantes certámenes y concursos.Actualmente es director del Conservatorio de Tournai y profesor de armonía y composición en elReal Conservatorio de Bruselas. AndréWaignein se caracteriza por su feroz voluntad de difundir la música y a sus intérpretes, en especial a los jóvenes.
1er. Movimiento
Viaje por el romanticismo
2º Movimiento
Viaje al sueño impresionista
3er. Movimiento
El enfrentamiento
Interprete: Sociedad Ateneo Musical del Puerto (Valencia)
Director: Isidro Coll Ballesteros
Solista:Juan Gadea Fullana
Editada: Scherzando
Three Movements for piano and band
(Tres Movimientos para piano y banda)
Los tres movimientos para piano y banda de André Waignein se compusieron en 1988. En un principio en la versión orquestal y posteriormente y en el mismo año para banda sinfónica. Esta obra pasa así a llenar el hueco que en el repertorio para banda existe en cuanto a obras concertantes para piano.
Estos tres movimientos representan tres etapas de un itinerario musical. A lo largo de la primera etapa, Waignein nos introduce en un largo viaje al país de la virtuosidad romántica como la concebía Listz , con grandeza, explosiva y con lirismo.
La segunda etapa es un camino placentero que nos inclina a soñar. Los colores musicales son dulces como caricias, el piano dibuja arabescos diáfanos, y este bello viaje impresionista termina como dos gotas de rocío que parecen evaporarse antes de la estruendosa explosión del tercer y último movimiento.
El tercer movimiento adopta un ritmo frenético, tan implacable como una danza guerrera. Aquí, sin duda, toda la fuerza interior del compositor surge, organizando el enfrentamiento de la banda y del solista, del que salen sin aliento pero felices.