Hablamos con Pascual Piqueras

En esta ocasión viajamos hasta tierras alcarreñas para hablar con Pascual Piqueras.

 

 

Este músico valenciano, afincado en Castilla–La Mancha destaca en diferentes facetas. Combina la música moderna y clásica como trompetista, cuenta con una fructífera carrera en el ámbito de la Composición y Dirección y es Director del Conservatorio Profesional “Sebastián Durón” de Guadalajara.

Con él hablamos de todo esto, así como de la situación actual y proyectos musicales. Esto es lo que nos ha contado:

P.- La trompeta es tu instrumento original, ¿dónde y cómo surgieron tus raíces musicales?

R.- Yo nací en Quart de Poblet (Valencia). Desde muy pequeño cada vez que veía pasar la Banda de mi pueblo por la calle me quedaba, literalmente, con la boca abierta, ¡yo quería hacer eso!, ¡aquello me producía una fascinación increíble! Siendo muy niño fueron varios los intentos que hice año tras año para apuntarme a la escuela de música de la Banda hasta que por fin tuve la edad adecuada para poder estudiar. Empecé mis estudios con los profesores de la Banda del Quart de Poblet hasta que llegó la hora de elegir instrumento, yo al principio me debatí por el Violoncello pero al final me asignaron la Trompeta y así fue como este instrumento fue a parar a mis manos. La verdad es que siendo un instrumento que considero que no se me daba especialmente bien me encanta. Empecé a estudiar en el Conservatorio de Valencia con Ricardo Casañ y posteriormente con Vicente Campos, más tarde la música moderna se cruzó en mi vida y vi claramente que me sentía más cómodo interpretando esta música que el repertorio clásico, aun así acabé los estudios profesionales de Trompeta. A partir de ese momento mis estudios derivaron hacia la Improvisación y Armonía moderna por un lado, y los estudios de Profesor de solfeo y  de Dirección de orquesta por otro.

P.- A nivel general, ¿cómo combinas las facetas de composición, dirección y como instrumentista, en tu día a día?

R.- Bueno, tengo que decir que en este momento todo mi tiempo, fuera de mi parte docente, lo dedico prácticamente a la composición. Es verdad que en mi vida ha habido momentos de todo tipo. En los primeros años me dedicaba casi plenamente a ser Freelance de la Trompeta, siempre en la música ligera, popular o moderna. Así que en esa primera época trabaje de músico de estudio, o tocando con distintos grupos en concierto o en gira, incluso estuve en algún musical. En esta época tuve ocasión de tener muchísimas experiencias musicales que, sin  duda, me enriquecieron como músico y persona, y tuve ocasión de hacer distintas giras con artistas y grupos como Presuntos implicados, Francisco, Raphael, Marifé de Triana y otros en el mundo del Pop y la música ligera, y con músicos y grupos como Perico Sambeat, Santiago de la Muela, Ramón Cardo, Bruce Barth, Josua Edelman, Jaime Marqués, Racalmuto, Nacho Mastretta y muchos más en el mundo del Jazz y la música popular. Sin duda fue un época apasionante. Paralelamente a esto siempre he estado estudiando Dirección de Orquesta y otras disciplinas que evidentemente han ayudado al momento que vivo hoy en el que la composición es mi ocupación central.

El aprobar las oposiciones para la especialidad de Lenguaje musical en la Comunidad de Madrid hizo que paulatinamente tuviera que ir dejando de lado esta faceta mía, ya que en muchas ocasiones era incompatible.

Hubo una época en la que combinaba mi faceta docente con la de la realización de conciertos con grupos principalmente de Jazz, intentando que eso no supusiera viajar mucho, se delimitaba casi a salas de conciertos o clubes de Jazz de Madrid, creo que los he recorrido casi todos… también ya componía, pero llegó un  punto en el que toda esta actividad junta era asfixiante.

Afortunadamente, y sin buscarlo yo, el destino me ha ido llevando hacia la composición, faceta que me llena plenamente y en la que me encuentro muy a gusto.

En el momento actual, esporádicamente tengo algunos conciertos con algún proyecto o grupo principalmente de Jazz y me pongo al día con el instrumento para poder estar a la altura, y la verdad es que me encanta. Como curiosidad te diré que, de repente para este mes de mayo tenía 5 conciertos que, evidentemente, no se han podido realizar, era con un  grupo de Jazz a quinteto.

La Dirección de Banda u Orquesta también ha ido apareciendo y desapareciendo por momentos. No vivo en un entorno en el que haya muchas posibilidades de dirigir, pero gracias a proyectos que he ido proponiendo con Orquestas de distinta índole o siendo el Director de la Banda del Conservatorio en el que trabajo, o habiendo sido durante dos temporadas el Director de la Banda Complutense de Alcalá de Henares han hecho que pudiera disfrutar de esta disciplina que tanto me gusta y tanto me ha aportado.

La verdad es que la combinación de todas estas actividades musicales tan dispares me parece de lo más enriquecedor.

P.- Podríamos decir que eres un músico muy ecléctico, ¿qué te llevó a combinar la música moderna y la música clásica?

R.- Pues fue de una manera natural y casual. Desde muy pequeño he tocado en Banda, primero en A.M. “La Amistad” de Quart de Poblet y luego en la que es mi Banda, la S.A.M. “La Unió”, de la misma localidad. A los 16 años empecé a tocar en Big-Band, primero de la mano de José Luis Granell y después entrando a formar parte de la “Mediterrani Jazz Band” que dirigía Ramón Cardo. Estos hechos hicieron que me acercara hacía este tipo de música tan maravillosa. Me cautivó desde el primer momento y esto me hizo plantearme recibir clases de Improvisación y Armonía moderna con dos profesores geniales, Ramón Cardo y Daniel Flors, y posteriormente tener muchas experiencias musicales con esta música. Paralelamente hice estudios de música clásica, como dije antes, y evidentemente esta música también me apasionaba y cautivaba. Nunca me he planteado dedicarme a una u otra música, pero si reconozco que la combinación de las dos es algo realmente constructivo y supone dos planteamientos absolutamente distintos de concebir el mundo de la música que se complementan perfectamente. En la actualidad me siento privilegiado y agradecido de que estas dos músicas formen parte de mi persona, y creo que ésta podría ser una formación musical ideal del futuro para los músicos más jóvenes aunque sea solo de base, luego cada uno puede decidir en qué especializarse. Estas dos músicas, y evidentemente otras muchas más cada vez están más fusionadas.

P.- Seguro que hay muchos músicos que han marcado tu formación o tienes de referencia. ¿Podría enumerar algunas citas de ellos que te llamen especialmente la atención?

R.- Como pasa con todos los músicos, mi vida ha estado llena de personas que han marcado mi formación y mi propia persona, creo que las dos están íntimamente relacionadas. Hace falta marcar distancia para reconocer la aportación de todas éstas en uno mismo, ya que a veces es difícil de ver. Afortunadamente, esta profesión conlleva conocer mucha gente distinta y cada una de esas personas te aporta algo en nada que seas un poco abierto y observador. Recuerdo con mucho cariño a uno de mis profesores de Trompeta, Manuel López, aún en activo, y recuerdo a la persona que me introdujo desinteresadamente en el mundo de la Dirección, Don Guillermo Valberde. También a mis compañeros de todos los grupos con los que he tocado, Racalmuto, Presuntos implicados, Nacho Mastretta o Perico Sambeat, compañeros con los que he compartido tantos conciertos. O a todos los amigos de mi Banda de La Unió de Quart. O a todos los compañeros de mi Conservatorio de los que también aprendo. Más que las citas que pudiera enumerar de algunos de ellos creo que lo importante es reconocer algo de ellos en mí. En cuanto a mis referentes, primero diré que no soy muy mitómano, pero reconozco que hay directores, músicos y compositores que me encantan y admiro lo que hacen, con lo cual son un ejemplo a seguir para mí, son muchísimos, uno de ellos es por ejemplo José Rafael Pascual Villaplana, es el primero que me viene a la cabeza por haber trabajado algo con él, pero también Daniele Gatti, Tugan Sokhiev, Sergiu Celibidache. En cuanto a compositores: Óscar Navarro, Luis Serrano, Frank Ticheli, Michael Daugherty, Johan de Meij, Danny Elfman… me dejo muchísimos. Y en cuanto a músicos de referencia también tengo muchísimos, podría citar algunos: Brad Meldhau, Paco de Lucía, Chano Domínguez, Wynton Marsallis, Luis González, Maurice André, Vladimir Askhenazy… me resulta difícil centrarme en pocos.

P.- De tu catálogo de composiciones, la obra “de Cai”, te está dando muchas alegrías. Si nos centramos en su origen, ¿con qué finalidad y cómo diste forma a esta composición?

R.- Pues sí, casi podría decir que por lo que hoy dedico casi todo mi tiempo a la composición en este momento es por esta obra, así que le debo mucho. Desde muy pequeño siempre he tenido la necesidad de hacer mis pequeñas obritas, las hacía por necesidad de plasmar en el papel lo que me venía a la cabeza, pero también por aprender a componer, sabía que el mecanismo para hacerlo cada vez mejor era simplemente haciéndolo, en eso he sido muy autónomo, o en casi todo mejor dicho... Así que “de Cai” fue una obra que compuse con la mayor de las inocencias e ignorancias. Recuerdo que en la época que la compuse formamos un quinteto de metal con mis compañeros de la Banda y se me ocurrió hacer esta obra para aprender a instrumentar y en fin… a componer. Por aquel entonces ya me gustaba bastante la música moderna y me empezaba a gustar mucho el Flamenco, oía a Chano Domínguez, con el que compartí escenario alguna vez, y también a Chick Korea, que siempre ha sido otro referente para mí. Así que compuse esta obra también con la influencia de estos grandes músicos y pensando que no había nada original para quinteto de metales en este estilo. La verdad es que funcionó bien, y nos gustó, pero para nada sabía que iba a tener este recorrido. Esta obra cayó en manos de unos buenos amigos y músicos que la grabaron en su primer CD, era el quinteto de metal STROMBOR, y más tarde cayó en manos de Spanish Brass que la llegaron a tocar por infinidad de lugares. Este fue el hecho determinante para que la obra se expandiera, y al final parece que en los quintetos de metal tiene muy buena aceptación, sobre todo en los andaluces, ¡claro! Posteriormente, y por propuesta de Frank de Vuyst hice la obra en versión de Banda pero con aires más jazzísticos, intercalando solos de distintos instrumentos como el Vibráfono, el Cajón Flamenco, la Flauta y la Trompeta, y la obra fue editada por la Editorial Piles. El nombre de la obra proviene de una frase que aparecía en una camiseta que le vi a Chano Domínguez precisamente, en esta ponía “Yo soy de Cai”, así que me hizo gracia y ese fue el nombre que le puse, “de Cai”.

P.- Desgraciadamente y debido a la situación que vivimos, el Certamen de Valencia se ha suspendido, donde precisamente esta obra iba a ser obligada en la Primera Sección. Pero sí te queremos preguntar por toda la parte musical que encierra esta pieza, para conocerla más de cerca.

R.- Sí, la verdad es que me sorprendió muy gratamente esta noticia, ya que nunca hubiera pensado que esta obra o cualquier otra obra mía hubiera estado programada como obra obligada del Certamen, porque no están pensadas para esto, ni mucho menos. El hecho de estar programada como obligada en uno de los Certámenes más importantes del mundo como han estado y están obras de compositores que admiro es una enorme satisfacción para mí. El aplazamiento del Certamen es algo que dada la situación en la que estamos pasa a segundo término, hay que pensar en positivo y pienso esto puede hacer incluso que las bandas vayan más preparadas en la siguiente edición, por ser optimista. Ahora lo importante es salir de esta situación de la mejor manera posible.

En cuanto a la parte musical de “de Cai” se puede decir que es un ejemplo claro de una obra que pretende llevar la música popular a concierto. Yo no soy muy ordenado componiendo, no me hago ningún planteamiento inicial de las obras que compongo, si acaso, muy básico, y es la propia obra la que me va diciendo como debe prosperar, y casi todas surgen de la improvisación al Piano, y así fue esta obra. En este caso se trata de una obra miscelánea donde los Tangos flamencos son la base principal, la melodía pegadiza intercala solos de instrumentos como si de improvisaciones se tratara para hacer de ella música popular más desarrollada. La estructura de la obra tiene en su gran parte la forma de estrofa y estribillo entre los que van sucediéndose, a través de interludios, algunas secciones contrastantes. Un pequeño interludio a modo de Bulería da paso a una sección central que se desarrolla a doble tiempo, esta sección es breve y virtuosa y desemboca en el tema principal que se reexpone casi integralmente para acabar. A todo esto le precede una introducción que en su primera parte presenta el ritmo de Tangos tocado solo a palmas, como si de un cuadro flamenco se tratara.

P.- Además, eres director del Conservatorio Profesional “Sebastián Durón” de Guadalajara, ¿cuál es tu filosofía de trabajo y cómo se está viviendo allí la situación actual?

R.- Guadalajara en lo que a la música se refiere es una Provincia difícil, mucho más difícil que otras. Aunque es verdad que hay Bandas y realizan un trabajo fantástico, es la música tradicional la que tiene más fuerte presencia en esta provincia, una provincia con una fuerte tasa de despoblación. Mi planteamiento con el Conservatorio de Guadalajara es que forme parte de un proyecto integral musical y cultural de la provincia, y eso es realmente complicado. Yo siempre abogo porque el entramado musical sea un proyecto integral en el que los estudiantes de música, los profesionales de la música y los músicos de referencia estén presentes e interrelacionados, y esto no lo consigo, sinceramente. Sé que lo que planteo es de mucha envergadura, pero estoy convencido de que esto debe ser así. Son proyectos de distinta índole los que se presentan a las instituciones para conseguir que los estudiantes de mi Conservatorio y profesionales tengan un circuito al que poder acceder en el futuro, pero después de muchos años de lucha esto aún queda pendiente, así que me restrinjo a hacer mi trabajo lo mejor posible dentro del Conservatorio. Para ello, a parte de la gestión del día a día lo más efectiva posible, intentamos hacer un centro con un dinamismo muy presente, en el que se organizan muchas actividades con carácter motivador y formativo hacia el alumnado, de esa manera los alumnos le encuentran el sentido a invertir tanto tiempo y esfuerzo al estudio de la música. Una Semana cultural con muchas actividades de todo tipo, distintas Masterclass, espectáculos de gran formato, Conciertos de profesores, Conciertos pedagógicos, intercambios con otras Bandas u Orquestas, Conciertos por la Provincia y Jornadas de metales son algunas de las actividades que llenan nuestra agenda. También dedicamos algo de tiempo para reflexionar sobre el Conservatorio como institución, porque creo que ha llegado la hora de revisarlos profundamente. Afortunadamente, en nuestro conservatorio existe un buen equipo de personas para poder llevar todo esto a cabo, si no, sería imposible.

En cuanto a cómo se lleva esta situación, imagino que como en todos los sitios, con contención y adaptándose a las nuevas circunstancias, creo que en esto los profesores hemos hecho una labor magnífica en toda España. Pero, evidentemente no deja de haber un halo de incertidumbre sobre el futuro.

P.- Aunque es complicado planificar a largo plazo, ¿en qué proyectos estás inmerso o te gustaría poner en marcha próximamente?

R.- En mi cabeza siempre hay mil proyectos a los que dar forma, cuando no trabajo en uno estoy trabajando en otro. Afortunadamente, últimamente me han llovido una serie de encargos en los que, o estoy trabajando, o están a la espera de confirmarse. Al surgir esta situación extraordinaria se me ha ocurrido hacer una obra para Piano y Orquesta de cuerdas con Coro de niños en la que, a través de la pureza de esas voces a modo de canciones se pueda narrar cómo viven esto distintos personajes. Imagino que acabará como una obra multidisciplinar, ya que últimamente me atrae mucho insertar proyecciones, voces en Off, danza, y otras disciplinas en mis obras. Esto último enlaza con el proyecto que desde hace dos años estoy intentando proponer a las Bandas del ámbito nacional. Se trata del espectáculo para Banda “Los delirios del señorito Lasol”, un espectáculo para Banda Sinfónica, dos cantantes, Voz en Off y proyecciones. En él se narra la vida de un niño que desde pequeño se quiere dedicar a la creación musical y las reflexiones y divergencias que esto le provoca. La historia se cuenta a través de música de distinta índole, y tiene también una vertiente en parte pedagógica, ya que en ella se explican algunos conceptos que pertenecen a la música, eso hace que sea una obra para todos los públicos sin importar el grado de conocimiento de la música que se tenga. Está pensado para que las bandas ofrezcan a sus simpatizantes y a los vecinos de sus localidades un espectáculo ameno e interesante a través de sus noventa minutos de duración. Antes del estado de alarma estábamos programándolo con una de las Bandas más importantes de España, esperemos que se retome.

P.- Por último, ¿le gustaría añadir o destacar algo más?

R.- Bueno, no soy para nada quien debiera dar consejo a nadie, pero sí creo que sería beneficioso dar un mensaje de ánimo a todo el mundo, sobre todo a los más vulnerables, que son los que siempre que algo va mal salen más mal parados. Después de la experiencia de la vida se aprende que todas las cosas tienen muchas maneras de verse y siempre asumirlas de la manera más positiva posible ayuda. Nuestra sociedad, y en particular la cultura se va a ver resentida por esta situación, pero de todo se sale, e incluso, quien sabe, podemos salir hasta más reforzados, así que, como digo yo siempre: ¡A tope!

Pues con estas palabras de Pascual Piqueras finalizamos esta entrevista. Muchas gracias Pascual por tu amabilidad, te deseamos lo mejor. Hasta pronto.  

Cecilia Ortuño.

Colaboradora NBM.

 

Un poco más sobre Pascual Piqueras Cabanillas:

Pascual Piqueras Cabanillas, Valencia, 1973. Funcionario de Carrera en el cuerpo de profesores de Música y Artes escénicas en la especialidad de Lenguaje Musical. Licenciado en Dirección de Orquesta por el Real Conservatorio Superior de Zaragoza, Profesor de Trompeta y de Solfeo y Teoría de la música, además de estudios de Armonía y contrapunto. En otro plano ha realizado estudios de armonía moderna e improvisación de Jazz.

Ha estudiado Dirección de Orquesta con profesores de prestigio como Konrad Von Abel, George Phelivanian, Henrie Adams, Achim Holub, Octav Calleya, Arturo Tamayo, Juan José Olives, Juan Luis Martínez, José Rafael Pascual Villaplana y Massimiliano Caldi.

Realiza el Master de Composición para Medios Audiovisuales en la Escuela Superior de música “Katerina Gurska” en el curso 2018-19 y el Taller de sonido y música en el cine en el curso 2019.

Ha dirigido Orquestas en Rumanía, París, Florencia, Londres y en España. Ha dirigido el Ensemble de profesores del Conservatorio Profesional de Getafe, la Joven Orquesta de Guadalajara, de la Proyecto Alcarria Camerata (Orquesta de cuerdas) y de la Banda Sinfónica Complutense de Alcalá de Henares, ésta durante dos temporadas. Es además, Director invitado en distintas agrupaciones musicales. En septiembre de 2.016 actúa como Director invitado de la Banda Municipal de La Coruña. En julio de 2.017 actúa como Director invitado en la Banda Societat Artístico-musical “La Unió” de Quart de Poblet.

En el plano de la Composición posee una fructífera carrera con diversas composiciones publicadas por la importante Editorial Piles e interpretadas por formaciones de distinta índole por todo el territorio nacional e internacional entre las que se encuentran la Banda Municipal de Palma de Mallorca, la Banda Municipal de Huelva, la Banda Municipal de Madrid y la Banda Municipal de La Coruña entre otras. Las obras son de diversa índole, tanto para formaciones modernas, como piezas para quinteto de metal, Orquesta y Banda. En el año 2.015 estrena el musical del cual es autor en música y letra, "El musi-drama del señorito Lasol" y en enero de 2018 estrena su espectáculo para Banda Sinfónica “Los delirios del señorito Lasol”. En breve saldrá a la luz una obra de encargo para Luis González Martí (Trompeta). Obtiene el 1º premio en el 1º Concurso nacional de composición para agrupaciones de metal de Alcasser en noviembre de 2018.

Su composición “de Cai” ha recorrido el largo y ancho de la geografía mundial interpretada entre otros por el quinteto de metal “Spanish Brass” .
Realiza trabajos para introducir música original en documentales y cortos. El último trabajo ha sido para Televisión Española.

Pascual ha cosechado incontables éxitos en la interpretación con la trompeta, su instrumento original en todos los estilos, pero sobre todo ha destacado en el estilo de jazz, donde ha compartido escenario en todo tipo de formaciones: Big Band, quinteto, sextetos y otros, con figuras de la talla de Perico Sambeat, Ramón Cardo, Santiago de la Muela, Carlos González “Sir Charles” entre otros.

Como docente, en la actualidad posee destino definitivo en el Conservatorio Profesional “Sebastián Durón” de Guadalajara donde además de ser su Director es profesor de Orquesta, dirigiendo la Banda y la Orquesta de dicho centro. También imparte asignaturas de Lenguaje musical, Improvisación e Informática. Es miembro de la Asociación Nacional de Directores de Banda (ANDB).

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